Blas de Otero nació en Bilbao en 1916. La publicación de su primer libro, Ángel fieramente humano , produce una auténtica conmoción en la poesía española de posguerra. A partir de entonces (1950), su nombre representa una de las cimas de la poesía española del siglo XX, a la vez que dota de actualidad a la tradición que la poesía cívica y moral tiene en la literatura de todos los tiempos y países. Pido la paz y la palabra es ya un título clásico en la poesía española de posguerra, un libro estremecedor, único y de apabullante actualidad. La crítica ha dicho: « La obra de Blas de Otero nos permite comprobar que la poesía puede atender a las circunstancias concretas sin convertirse en un ejercicio circunstancial. [...] Cuando Blas de Otero escribió " Si me muero, que sepan que he vivido / luchando por la vida y por la paz", estaba poniendo su voz en muchas llagas, en muchas heridas de carácter poco coyuntural.» Luis García Montero « Uno de los más grandes sonetistas de la posguerra.» José Luis García Martín, El Cultural « Siempre tengo a Blas de Otero a mano.» Antonio Lucas, El Mundo « Blas es él solo una entera clasificación. [...] Es el mayor de los poetas españoles de la llamada promoción de posguerra.» José Ángel Valente « Como su propio nombre, mitad popular y mitad aristocrático, Blas de Otero siempre sonó a dos cosas distintas: una persona normal y un héroe, un poeta conocido y un misterio. [...] Sigue pareciendo el mejor poeta de su generación.» Benjamín Prado, El País « Es el poeta más fenomenal que hemos tenido. Nuestra unión fue absoluta, tanto en la lucha como en la poesía.» Gabriel Celaya « El autor de una de las propuestas poéticas más ricas, personales y sugerentes del pasado siglo, con una irradiación que alcanza a muchas de las voces más representativas de la poesía reciente, [...] con esa doble faz de permanencia y continua influencia sobre cualquier planteamiento que quiera encarar una voluntad de riesgo, una aventura hacia la indagación del hombre como ser histórico.» Juan José Lanz, El País «[La capacidad idiomática de Otero es comparable] a las de un García Lorca y de algunos otros poetas de mi propia generación. [...] Otero es quien con más lucidez que nadie ha expresado [...] los datos esenciales del problema del desarraigo.» Dámaso Alonso « Blas de Otero, el poeta que pidió « la paz y la palabra», que luchó contra el franquismo y luchó por la democracia, la voz de la llamada poesía social, [...] fue un gran poeta que atravesó el siglo XX, [...] el poeta comprometido con lo humano, encasillado en el canon de la poesía social y política dialogó también con la tradición moderna y la poesía experimental.» Carmen Sigüenza, La Vanguardia