En ninguna de las historias que este libro nos cuenta hay un misterio extraordinario, ni falta que le hace. Son relatos que no pretenden seducirnos halagando esos confusos y sensibles egos en los que los gatos se visten de liebres que corren por el mar y por el monte las sardinas que se muerden la cola oliendo a Borges y a otras hierbas metaliterarias. Aquí sí se sabe quién nos ha dado vela para este entierro que llamamos esperanza: la vida nuestra de cada día dánosla hoy y perdónanos nuestras deudas y nosotros perdonemos las vuestras. Una narrativa que indaga, con voz desnuda e inclemente, en el estar de unos personajes a los que arrebata con aparente frialdad los pocos argumentos que pudieran tener para disculparse por su mediocridad y su cobardía. La literatura nuestra de cada día. Reseña: « Un puñado de relatos que reflejan la sociedad actual por fuera y por dentro, en las interacciones entre personas, clases y culturas pero también en su interioridad, en los sentimientos y las reacciones de cada uno de sus componentes.» Lidia Casado, Juntando más palabras