A los dieciocho años, Arturo Bandini vive, con su madre y su hermana, dos beatas, en San Pedro, el puerto de Los Ángeles. Trabaja en empleos duros y mal pagados, que no puede soportar, rebelde y agresivo, obsesionado por el sexo y las revistas con mujeres desnudas, su único alivio. En la biblioteca municipal se procura libros de Nietzsche, Schopenhauer o Spengler que apenas comprende pero alardea de sus lecturas y de un vocabulario impostado mientras sueña con ser un gran escritor. Y, tras un primer intento fallido, una novela torpe y pretenciosa, se dispone a escribir su gran novela y parte, camino de Los Angeles, para comerse el mundo. Ésta fue la primera novela escrita por Fante, enviada en su día a la editorial Knopf, que la rechazó; su viuda la descubrió póstumamente entre sus papeles y se editó en 1983. John Fante escribió en una carta de 1936: « Camino de Los Ángeles está terminada y yo estoy encantado, chico, espero enviártela el viernes. Parte del contenido pondría de punta los pelos del culo de un lobo. Puede que sea demasiado fuerte; quiero decir que carece de " buen gusto". Pero no me importa». La novela no se publicó, probablemente porque el argumento, a mediados de los años treinta, se consideró demasiado atrevido. « Habla tan claramente de su tiempo que resulta de mayor interés ahora de lo que hubiera parecido en su época» (Edward W. White, Los Angeles Times ).