Un adolescente que se va de su casa para sobrevivir por su cuenta; un profesor de Filosofía enfrentado con sus propias contradicciones; una mujer traspasada por el dolor de una muerte y a contrapelo de la realidad cruzan imprevistamente sus destinos en una Buenos Aires donde ya se han instalado firmemente la pobreza, el desamparo y la picaresca de los buscavidas. En el transcurso de este relato entrañable y singular, los personajes darán un giro a sus destinos, que se rozan entre sí sobre el telón de fondo de una ciudad por momentos festiva y humorística, por momentos sórdida y melancólica, siempre tan real como enigmática. Escrita con la prosa diáfana y sutil que distingue a Sylvia Iparraguirre, la novela condensa en sus páginas las contradicciones del mundo urbano de hoy, atravesado por infinitos mensajes y donde, al mismo tiempo, la posibilidad de comunicarse encuentra sus límites y los personajes se enfrentan a la irreductible soledad de su condición. La crítica ha dicho... " Como en otras narraciones de Iparraguirre, en El muchacho de los senos de goma hay zonas de encuentro entre protagonistas que tienen poco en común, retratos y composiciones de personajes que reflejan su humanidad en sombras y destellos, en pequeños gestos y en búsquedas de fondo, en una frase y en la relación con algún objeto, en espacios difusos para que el lector ponga, en variaciones de clima que abarcan la espesura y también amplias gamas de humor." Ángel Berlanga, Página 12